Relato de una amor vivo

Por: Sofía Palacios

Como un caudal

que no se anuncia

Tus ojos osados

Sostenían transparentes

Pasión y ternura

No fue una elección

Ya estaba mi piel despertando

Con tu mirada

Intentar cualquier cosa diferente

Confundiría al cielo

Las nubes solo podían revelar

La esencia porosa y desacelerada

De dos dragones mordiéndose los labios

En la fisura del cotidiano

En la frontera de la cama

Tu beso atemporal

En la orilla del mar

donde todo brilla

Tu piel, piedritas, manzanas, tu piel

Besos que se trasladan

Se estiran

Alcanzan

Entran

Bajan

Se pierden

Acogen

Húmedos de sal

Nos arrastramos a la orilla

Una vez más

La mar sacude sus olas

Te veo

Estremecido

La palma de tu mano extendida sobre la superficie del agua

Tu ojos

Detenidos por la marea

No quieren volver

Tu piel

No quiere volver

Tu cuerpo bendecido

No quiere volver

Desde arriba

Montada en tu cuerpo

extendido

Te acerco mi rostro

Entre besos

Deslizo mi nariz

Inhalando lo que detrás de tu piel

Estremece mi centro

Mientras retrocedo

El recorrido crece

La distancia

Entonces puedo ver

El azul del amanecer

El azul de los extremos y las profundidades del mundo

Encendido en tu piel.